Centro Oncológico Internacional

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Prevenir el cáncer a través de la alimentación

Aunque el origen de cualquier tipo de cáncer es multifactorial, la dieta está considerada dentro de estos factores. De acuerdo a Luigina de Nicola Delfín Jefa del Departamento de Nutrición del Instituto Nacional de Cancerología (INCAN), se ha determinado que existe hasta un 40 por ciento de disminución en el riesgo de padecer cáncer si se modifican los hábitos alimenticios.

Por esta razón, se han dado lineamientos generales para la prevención de la enfermedad con base en la cuidadosa selección de lo que se come y cuánto se come. “No estamos pidiendo que se dejen de consumir ciertos alimentos, sólo aconsejamos que no sean parte del día a día” dice Luigina de Nicola.

“Sabemos que el cáncer más frecuentemente asociado al tipo de alimentación, es aquél que está relacionado con el tubo digestivo, pero el American Cancer Institute se dedicó a recopilar estudios que señalaron cuales alimentos son los que tienen una mayor significancia vinculada a este tema y establecieron una pauta en la alimentación para prevenir todos los tipos de cáncer”.




Según la especialista, el eje de los hábitos alimenticios para la prevención, son los alimentos de origen vegetal, que deben ocupar el 45 por ciento de la ingesta diaria. Para la obtención adecuada de proteínas está recomendado el consumo de carne roja en pequeñas porciones, el equivalente a la palma de la mano y el consumo frecuente de pescado.

Reducir la ingesta de cárnicos es un reto enorme, sobre todo si se observan los hábitos alimenticios del mexicano promedio: “Tenemos una tendencia a consumir entre 150 gramos y hasta 300 gramos en el caso de los varones” indica la también maestra nutrióloga.

Otras pautas que deben seguirse son la reducción al máximo de sal y azúcar refinada, elemento que a decir de la doctora Luigina no requerimos en nuestra alimentación, “sólo constituye parte de nuestra cultura alimenticia” pero en realidad no es importante para el aporte de energía diario.

Dejar de capear y freír alimentos, usar sólo quesos que no se derritan como el panela, queso fresco y requesón, también se consideran exclusiones importantes como parte de la cultura de la prevención del cáncer.

Como bien se sabe, la obesidad también está ligada al origen de esta enfermedad, lo que motiva a la nutrióloga a recomendar el consumo de frutas de forma cautelosa. “Hay un grupo de frutas que debe ser visto con reserva, porque algunas representan el doble de la ración recomendada para un aporte calórico sano. En este grupo se ubican el mango, la pera y el plátano”.

Finalmente la especialista recomienda que para establecer esquemas de alimentación para el control de peso es necesario definir la estatura, la edad y la actividad que desarrolla el individuo y crear un plan con base en el Sistema de Equivalentes en el que la principal regla es que la persona aprenda a comer de acuerdo a sus hábitos alimenticios, tolerancia y gusto, “porque hay dietas que incluyen alimentos que a veces no son fáciles de encontrar en México”.